" LA CALUMNIA "
El viento de sur comienza a soplar con fuerza. Una gran nube amarillenta de arena y polvo se nos viene encima, y en su trayectoria, sus partículas se expanden completamente hasta lograr que la visibilidad sea del todo nula.
Por mucho que lo intentemos, como es lógico, es imposible que toda esa avalancha de arena y polvo pueda ser recogida y devuelta a su lugar de orígen.
Pues bien, eso que acabo de relatar anteriormente, se asemeja a la calumnia.
Se va extendiendo, como también lo hace la mala hierba, y que puede asfixiar, si no se remedia, a la planta que se encuentra debajo.
Por sorpresa, observamos en el horizonte, que unos nubarrones negros se acercan a nosotros, y que al comienzo, sólo nos dejan una lluvia finísima, pero a medida que el tiempo pasa, enormes goterones nos van empapando, limpiando todo lo que encuentran a su paso.
Es tal la cantidad de agua que se desprende que, la arena y el polvo llevadas corriente abajo, se deslizan rápidamente hacia las alcantarillas, mezclándose con su contenido, y convirtiéndose en un lodo fétido y contaminante.
Una de las alcantarillas revienta porque no soporta el gran caudal de aguas fecales que transporta e inunda una vivienda. Su dueño que duerme en esos momentos, despierta sobresaltado y en su deseperación comienza a gritar, a llorar, porque los excrementos y el lodo pestilente lo han invadido todo, incluso a su persona.
Como un ser desequilibrado, busca agua limpia para quitarse de encima toda la inmundicia que un día lanzó, y que ahora le ha venido devuelta por triplicado.
¿ Recapacitará, se arrepentirá ?
Saquemos del amargor de la calumnia, la dulzura de unas rimas, deseando ardientemente que la zarza que oprime su corazón, pueda ser arrancada, y con el estiércol depositado en su casa tras la inundación, pueda abonar su vida interior para que florezca permanentemente.
Si la calumnia te alcanza
y a tu corazón hiere
deja que el dardo prosiga
su camino envenenado´
Tarde o temprano caerá
en sendero pedregoso
que la lluvia arrastrará
al terreno pantanoso.
Mil flores allí nacerán
al plantar nueva simiente
y al llegar la primavera,
los corazones estarán
henchidos completamente.
Crivevi
P.T.G.S.
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